I didn't take the time to put any accent marks, so please forgive me.
John 5, 1-16
Desde mi ninez, siempre me ha gustado esta lectura. Me fascina el idea de la piscina de agua movida por el dedo de un angel. Hay muchas pistas que tomar en esta cita del evangelio: 38 anos de enfermedad y los 38 anos que los israelitas anduvieron perdidos en el desierto despues de su rebelion; Jesus escandaliza la gente por curar el cojo en el Sabado; Jesus desaparece en la muchedumbre y los judios lo persiguieron; etc.
Me gustaria reflexionar algo sobre las palabras del cojo y como pueden ser aplicadas a nuestras vidas, tambien. Jesus lo pregunta como pregunta a nosotros: ¿Quieres curarte?
Segun mi parecer, el cojo responde: Si, pero No. El responde con estas palabras:
Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.
Esta respuesta suena parecida a la de San Agustin: Dios, hazme casto, pero no ahora.
Andamos nosotros por la cuaresma, quiza prestando atencion en mantener un sacrificio y preparandonos para la semana santa y la Pascua. Quiza nuestro sacrificio requiere esfuerzo, pero me pregunto a mi mismo: me llevara a mi meta? Cual es mi meta? La quiero lograr? O es mi trabajillo durante esta cuaresma una distraccion o despiste de lo que de verdad requiere mis esfuerzos. Estamos a la mitad de la cuaresma. Hay tiempo para renovar nuestros esfuerzos, o para reorganizarnos y aprovechar mejor este tiempo y lograr nuestra meta, que seria, segun la santa Teres de Jesus, la union con el senor.
Aunque el cojo respondio al Senor: si quiero, pero no quiero buscar como; Jesus lo presento la posibilidad de la curacion; nada mas necesitaba responder si o no. Quiza tengamos esta misma oportunidad ahora durante estas semanas de cuaresma que quedan. Renovemos nuestros esfuerzos para lograr una union con el Senor; que vivamos con el la Semana Santa, y que gocemos con el en su resureccion.
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